Detrás de cada puerta hay una historia
Cuenta mi mamá que en esta casa vivía una señora muy rica, pero lo que tenía de rico, lo tenía de coda y desconfiada su nombre era doña Aleja
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Cuenta mi mamá que en esta casa vivía una señora muy rica, pero lo que tenía de rico, lo tenía de coda y desconfiada su nombre era doña Aleja
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Ismael Ávila Camacho (a) “el Chaparro”; “¡el sin apellidos, le dicen, al vato!”. Decía siempre, de sí mismo. Hombre de cuna sinaloense. Nacido en la comunidad de Escuinapa
06. ¿Se acabó la gasolina? Leer más »
No sé si ustedes recuerdan aquellos cuentos de “El Caballo del Diablo”. Yo si me acuerdo clarito; eran unas revistas donde salían dibujadas unas muchachas bien bonitas, bien buenotas, bien piernudas, bien acinturaditas y con un buen pinchi traserón marca llorarás.
Desamores, nomenclaturas, esferas y béisbol Leer más »
9 campanadas. Anuncio de muerte a las siete de la tarde. La casa de Naro Parpule Donis,
Morir en Zarabanda (Segunda parte) Leer más »
Cuando mi abuela tenía dolor de cabeza, iba a la cocina y agarraba una papa, le cortaba dos rodajas y se ponía una en cada sien. Yo asombrada observaba cómo el tubérculo se iba secando y poniendo negro al mismo tiempo que se le quitaba la jaqueca. Ella me contaba que era un aire que le había entrado por no poner atención en lo que estaba pensando.
Con amor para mis abuelas Leer más »
Cuando te llevaban de chaperón al restaurante El Flamingo, y tus cuñados te querían apantallar pidiendo la orden al carro, y luego te conformaban con un sándwich de pollo y una malteada de fresa
Cuando no había gel ni nada de eso y se usaba la mantecosa brillantina Jockey Club cuya botella tenía pintado a un cabrón montado en un caballo; luego llegaría la Wildroot, en botella blanca con negro
Con la última campanada de la catedral se fue. Quedó ahí, silencio y Paz. Con su respiro final, llegó un ligero viento acompañado de un sutil, aroma a flores. Naro Parpule habia muerto.
I. Morir en Zarabanda Leer más »
Yo jamás podré a olvidar,
Haberme enseñado tú,
a vivir con humildad.
Yo te quisiera decir,
me apena verte tan solo
Baja California Sur, es hermosa por donde la veas. El desierto se besa con el mar y la sierra hace, también, su noble encuentro al prodigarle sus propios besos a ese maravilloso y apacible mar.
05. ¡Ahora funciona…, ahora no! Leer más »